Bomberos del Futuro



La misma tecnología que protege a los astronautas durante sus paseos espaciales estará pronto disponible para los bomberos que trabajan en la Tierra.

A medida de que los tiempos avanzan, las técnicas de control y extinción del fuego progresan también a grandes pasos. Para los profesionales que trabajan en esta difícil tarea, sin embargo, las mejoras en lo que se refiere a su propia seguridad no son tan abundantes.

Pero esto se solucionará pronto ya que los expertos están desarrollando un traje específico que proporcionará a los bomberos una mayor protección, más durabilidad y movilidad y mejores comunicaciones.

La tecnología para hacer realidad este traje tiene un claro precedente: los trajes espaciales de los astronautas que salen al exterior de sus vehículos. Estos últimos son en realidad naves en miniatura que proporcionan al astronauta todo lo que necesita para sobrevivir, así como la protección mínima para afrontar el ambiente extremo del vacío orbital.

Aprovechando esta experiencia, los ingenieros del Johnson SC, trabajando con el Houston Fire Department, el Department of Defense y la empresa Lockheed Martin, preparan un prototipo de traje que duplicará el tiempo en que un bombero podrá luchar contra el fuego antes de tener que descansar y refrigerarse.

Los incendios matan a más de 5.000 personas anualmente, sólo en los Estados Unidos. Hieren a casi otras 30.000 y causan daños por un valor de 130.000 millones de dólares. A estas estadísticas hay que añadir la muerte de 100 bomberos al año y las heridas de diversa índole sufridas por más de 100.000.

Una forma de reducir estas escalofriantes cifras es aumentar la eficiencia de la lucha contra los incendios. El nuevo traje será una gran ayuda en este sentido. Exactamente igual que los astronautas, tendrá un sistema de refrigeración activa, lo que evitará que el calor metabólico del bombero quede atrapado en su interior. Esto permitirá un mayor tiempo de exposición a temperaturas de hasta 500 grados Fahrenheit, comparado con los 300 grados de los trajes actuales. Además, estará doblemente sellado, evitando exponer ninguna parte de la piel y aportando protección contra sustancias peligrosas. Su estructura ayudará incluso a resistir mejor impactos externos.

El bombero empleará un casco integral, equipado con radio duplex y visión infrarroja para la búsqueda de víctimas. El traje tendrá asimismo varios sensores que enviarán a un centro de control datos biológicos y de temperatura sobre el bombero, así como telemetría en relación al estado del sistema de soporte vital. Será modular, basado en un diseño ergonómico, lo que proporcionará una mayor libertad de movimientos y un menor peso.

Una vez empiece a producirse en grandes cantidades, su coste será probablemente el doble que el de los actuales. Pero si con ello se reduce el número de muertes y heridos entre los profesionales, la inversión valdrá mucho la pena.



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